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Balance Institucional del año 2025 y mensaje a la comunidad del ISES
Palabras del Dr. Fernando Longhi
El cierre de un año académico e institucional constituye siempre una oportunidad para el balance, la reflexión colectiva y la proyección de nuevos horizontes. En 2025, este ejercicio adquiere para el ISES un significado particular, ya que ha sido un año atravesado por profundas transformaciones en el sistema científico y universitario nacional, por restricciones presupuestarias inéditas y por un clima general de cuestionamiento al valor de las ciencias sociales y humanas. Es en ese contexto —marcado por salarios congelados, ingresos restringidos y una agresión permanente hacia nuestra labor— donde se inscribe el transcurrir cotidiano de nuestro trabajo. Sostener la actividad del Instituto, preservar sus líneas de investigación y proyectar nuevas iniciativas ha sido, ante todo, el resultado de un esfuerzo colectivo y consciente del valor transformador que tiene hacer ciencia social situada y comprometida.
En diciembre de 2024 compartía con ustedes un mensaje de cierre de año atravesado por la esperanza, en el que, recurriendo a una metáfora, afirmaba que ISES Airlines contaba con pilotos especializados para atravesar las tormentas. Un año después, no solo reafirmo esa especialidad, sino que constato que la tormenta se ha transformado en un temporal: más denso, más prolongado, con cielos cerrados, fuertes descargas eléctricas y ocasionales caídas de granizo. Y, sin embargo, aquí estamos. Sosteniendo el rumbo con la misma convicción, con la misma pasión, a la que se suma —inevitablemente— la adrenalina de estos tiempos difíciles.
Dice el tango: “Uno busca, lleno de esperanzas, el camino que los sueños prometieron a sus ansias. Sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina”. En esta búsqueda, no nos han faltado ni la fe ni la entrega; a la lucha hemos sido llamados, y en ella seguimos, convencidos de que resistir, pensar y producir conocimiento también es una forma profunda de transformar la realidad.
A lo largo del año, el Consejo Directivo del ISES se consolidó como un espacio central de deliberación, diagnóstico y toma de decisiones estratégicas. En sus reuniones se pusieron en común preocupaciones compartidas, pero también se construyeron acuerdos y se delinearon acciones orientadas a sostener la formación de recursos humanos, fortalecer la producción de conocimiento, ampliar las iniciativas de extensión y afianzar la presencia institucional del Instituto tanto en la comunidad académica como en la sociedad del norte argentino. No fue un año sencillo; sin embargo, logramos conformar y sostener un equipo de trabajo comprometido, plural y con un clima institucional excepcional. A todas y todos quienes lo integran, mi más sincero agradecimiento. En este marco, la noción de equipo adquiere una dimensión particular al referirme a Florencia Gutiérrez. Su acompañamiento permanente, su calidez humana y su solvencia profesional la convierten en una compañera de gestión insustituible, cuya contribución ha sido decisiva para alcanzar los logros que se presentan a continuación.
Uno de los ejes centrales del año fue la formación y el acompañamiento de nuevas generaciones de investigadores e investigadoras. Vaya tarea, en tiempos como estos, la de sostener la formación de recursos humanos. En un escenario marcado por la disminución de convocatorias, el descenso de postulantes a becas doctorales y posdoctorales y la pérdida progresiva de aquello que durante años denominamos “vocación científica”, el ISES impulsó y consolidó programas de estancias de investigación, pasantías y tutorías académicas como formas concretas de acompañamiento. Estas instancias permitieron brindar espacios de trabajo, orientación metodológica y apoyo a tesistas y jóvenes graduados, muchos de ellos provenientes de otras instituciones y provincias, reafirmando una concepción de la formación científica basada en el compromiso institucional y la responsabilidad colectiva.
En estrecha relación con ello, durante 2025 se avanzó de manera significativa en la implementación del Programa de Prácticas Sociales Educativas - entrenamiento en investigación social, en articulación con la Facultad de Filosofía y Letras y la Facultad de Ciencias Naturales de la UNT. La aprobación del programa y la firma del acta acuerdo habilitan al ISES como espacio formativo para estudiantes de grado, permitiéndoles cumplir las horas requeridas mediante su inserción en proyectos de investigación con vinculación comunitaria. Las líneas propuestas expresan una apuesta clara por una ciencia social situada, con vocación pedagógica y capacidad de diálogo con problemas sociales concretos.
Otro eje estructurante del año fue el fortalecimiento de la infraestructura del conocimiento y de las políticas de preservación documental. En este sentido, la firma del acta de colaboración con la Fundación Miguel Lillo para la digitalización del Diario El Orden (1883–1939) constituye un hito institucional de enorme relevancia. Se trata de una fuente clave para la historia local y regional, cuya preservación y accesibilidad impactarán de manera directa en múltiples líneas de investigación. El proyecto, concebido a largo plazo, implicó debates técnicos, organizativos y logísticos, así como acuerdos sobre la planificación del trabajo, el cuidado del equipamiento y la articulación con otras tareas en curso. A ello se sumaron los avances en el relevamiento y priorización de archivos, la consolidación de una coordinación específica del área y la regularización de fondos documentales estratégicos, entre ellos el fondo Leoni Pinto, a partir de cesiones debidamente registradas en escribanía pública.
En esta misma línea, se consolidó y amplió el Fondo Documental Malvinas, reforzando el compromiso del Instituto con la memoria reciente, los derechos humanos y la preservación de testimonios fundamentales para la investigación y la reflexión pública. Asimismo, la obtención de financiamiento por parte de la Legislatura provincial para el rescate de patrimonio histórico y documental permitió no sólo sostener estas tareas, sino también fortalecer las capacidades técnicas del Instituto mediante la adquisición de equipamiento e insumos destinados a la digitalización de libros y archivos.
En el plano de la producción académica, 2025 fue un año de trabajo intenso y silencioso. Se avanzó de manera sostenida en la edición del libro póstumo Historia, historiador e historiografía en Tucumán (1850–1950), de Ramón Leoni Pinto, una obra de gran envergadura sobre la historiografía provincial que verá la luz en los primeros meses del 2026 bajo el sello de EDUNT. Este proyecto editorial expresa una decisión institucional de asumir la edición académica como parte constitutiva de la tarea científica y de preservar legados intelectuales fundamentales para el campo de las ciencias sociales.
Asimismo, se profundizó el trabajo editorial con la firma de una carta de coedición con la revista Mundo de Antes, en articulación con el Instituto de Arqueología y Museo, y se avanzó de manera decidida en la creación de una nueva revista académica propia del ISES: Tukma. La planificación de su identidad gráfica, su adecuación a plataformas de gestión editorial y la definición de criterios de calidad, apertura y exogamia académica reflejan una preocupación compartida por sostener espacios de publicación rigurosos en un contexto adverso para la edición científica.
El año también estuvo marcado por una fuerte impronta extensionista y territorial. Las actividades desarrolladas en escuelas, bibliotecas populares y espacios culturales —talleres, juegos educativos, conferencias, conversatorios, muestras y ciclos de cine— reafirmaron la vocación del ISES de producir conocimiento en diálogo con la comunidad. En particular, las iniciativas vinculadas a la historia azucarera y al cierre de los ingenios adquirieron una centralidad especial. En este marco, se firmó un acta acuerdo con el INVELEC y la Escuela de Cine para la realización de un documental sobre el colapso azucarero, complementado con la apertura de un espacio web específico dedicado a este proceso histórico, concebido como repositorio abierto de fuentes, producciones académicas y materiales audiovisuales.
En esa misma línea de articulación entre investigación, memoria y políticas públicas, la firma del convenio con el Ente Tucumán Turismo abrió nuevas posibilidades de trabajo conjunto en torno a la Ruta del Azúcar, la capacitación de guías turísticos y la puesta en valor de sitios históricos mediante guiones interpretativos y líneas de tiempo.
Un hito especialmente significativo de este año fue la inauguración del Centro de Interpretación Arqueológica Santo Domingo, en la puna jujeña, una iniciativa que expresa de manera ejemplar el sentido público, territorial y socialmente comprometido de la investigación que se desarrolla en el ISES. Este espacio, concebido y construido a partir de una demanda concreta de la comunidad local, es el resultado de más de dos décadas de trabajo sostenido del Grupo de Arqueología y Etnohistoria de la Puna Norte. El centro no solo recupera y pone en valor el patrimonio arqueológico y cultural de la región, sino que lo hace desde una perspectiva participativa, inclusiva y respetuosa de los saberes ancestrales, articulando investigación científica, memoria colectiva e identidad comunitaria. Su apertura, acompañada por autoridades provinciales, comunales y regionales, y reconocida por la Legislatura de Jujuy, constituye una muestra concreta de cómo las ciencias sociales y humanas pueden contribuir, incluso en contextos adversos, a la preservación del patrimonio, al fortalecimiento de las comunidades y a la construcción de espacios de encuentro que enlazan pasado, presente y futuro.
En cuanto a la proyección interinstitucional, se avanzó en un proyecto de convenio con la Dirección de Estadísticas de Santiago del Estero, orientado a articular capacidades técnicas y líneas de investigación en torno al análisis de datos sociales, así como en una carta de intención con la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo (México), con el propósito de fortalecer la internacionalización de la investigación y generar nuevas oportunidades de intercambio académico.
2025 fue también un año de toma de posición institucional. Los debates en torno a comunicados y pronunciamientos frente a decisiones que afectan al área de Ciencias Sociales y Humanidades en el CONICET expresaron una preocupación compartida por defender el valor social del conocimiento científico. En este proceso, fue especialmente significativa la participación activa de becarios y becarias, tanto en la redacción de posicionamientos como en la discusión de estrategias para visibilizar el trabajo cotidiano del Instituto.
Desde el punto de vista organizativo, el ISES logró sostener su funcionamiento básico, renovar el contrato de alquiler en condiciones significativamente más favorables y planificar esquemas de trabajo que permitieran mantener la actividad, incluso durante los períodos de receso. Estas decisiones buscaron equilibrar el cuidado de las personas, el respeto por las normativas vigentes y la necesidad de sostener una presencia institucional activa frente a una opinión pública muchas veces hostil o desinformada respecto del trabajo científico.
Este compromiso se expresó también en la continuidad y consolidación del ciclo de cine Agentes, escalas y perspectivas: historia, narración y cine, que a lo largo del año generó espacios de encuentro, debate y reflexión colectiva en torno a la relación entre investigación histórica, narrativas audiovisuales y públicos ampliados.
En el plano de la comunicación científica y la divulgación, se llevó adelante una reformulación integral de la página web institucional, concebida como una plataforma de acceso abierto que integra líneas de investigación, producción científica, archivos, servicios, actividades de extensión y acciones de divulgación. Finalmente, el ISES avanzó en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la prevención de violencias, reafirmando el compromiso institucional con la construcción de ámbitos de trabajo respetuosos, inclusivos y libres de discriminación.
El balance de 2025 no puede reducirse a una enumeración de logros. Ha sido, sobre todo, un año de resistencia cotidiana, de trabajo colectivo y de reafirmación de una convicción compartida: las ciencias sociales importan, no sólo como campo académico, sino como herramienta fundamental para comprender, interpretar y transformar la realidad social. En un contexto adverso, el ISES eligió sostener la actividad, cuidar a su comunidad, apostar a la formación, preservar la memoria y fortalecer los lazos con la sociedad.
Este mensaje quiere ser, al mismo tiempo, un agradecimiento y una invitación. Agradecimiento a quienes sostuvieron tareas de gestión, investigación, apoyo técnico, extensión y formación en condiciones difíciles; a quienes participaron activamente de los espacios de deliberación y a quienes, desde distintos lugares, hicieron posible que el Instituto mantuviera una actividad constante. Invitación, también, a seguir pensando colectivamente el futuro del ISES, a fortalecer sus redes, a cuidar sus espacios y a renovar, año tras año, la vocación científica y el compromiso social que le dan sentido.
Con ese horizonte, cerramos el año 2025 convencidos de que el trabajo realizado no ha sido en vano y de que, aun en la incertidumbre, la construcción colectiva sigue siendo nuestra principal fortaleza.
Dr. Fernando Longhi, director del ISES. CONICET. Tucumán
San Miguel de Tucumán, diciembre de 2025